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Amar a un extraño / nueva historia





Desde hace tiempo tengo en un cajon esta nueva historia de erotica, al fin decidi colgarla en el blog capitulo a capitulo, ya me direis si os gusta o no, o si quereis mas capitulos





un beso





AMAR A UN EXTRAÑO







Sarah Petterson y Miryam Whitter han presenciado un asesinato, ahora deben buscar la manera de escapar de Londres antes de que los asesinos las atrapen. Al no tener dinero buscan la manera de conseguirlo para comprar un pasaje a Francia. Lo que nunca se esperaron era que participar en una película X como actrices amateurs les llevaría a conocer que la confianza y la pasión son el preludio del verdadero amor.







PRÓLOGO



— ¿Estás segura de querer hacer esto?

Sarah Petterson alzó la cabeza y se quedó mirando a su mejor amiga, Miryam Whitter, antes de levantarse del banco. Ambas estaban en el parque conocido como Hyde Park de Londres, con unas mochilas al hombro donde guardaron apresuradamente sus escasas pertenencias antes de abandonar sus hogares de acogida.

— ¿Tenemos alguna otra opción, Miryam? Si queremos seguir vivas tenemos que largarnos de esta ciudad.

Miryam asintió, agarrando con nerviosismo las asas de su mochila grisácea. Estaba asustada.

Había huido del hogar donde la llevaron los asistentes del orfanato. Al principio se sintió incómoda viviendo con la pareja que la acogieron, pero con el paso de los meses, se acabó acostumbrando a sus demostraciones de cariño, aceptándolos en su vida, deseando poder formar parte de su familia legalmente. Pero todos sus planes se fueron a pique y ahora no les quedaba otra que escapar de la ciudad y alejarse cuanto pudiesen si deseaban continuar con vida.

— Tienes razón, Sarah. Pero estoy nerviosa — “Aterrada” pensó, observando con cautela a su alrededor, mientras seguía a Sarah por el parque, sobresaltándose cada vez que la rozaban los extraños que pasaban a su lado —. ¿Cómo vamos a conseguir el dinero suficiente para largarnos de Londres? Sólo conseguí reunir unas libras. Tengo para pagar un taxi, no para embarcarnos en el ferry para Francia.

— Ya pensé en todo, Miryam. Un amigo mío me dijo que estaban buscando a unas actrices para una película X. Nos pagarán bien por el trabajo. Esta tarde quedé con ellos para reunirnos en su estudio.

Miryam se paró en seco, sujetando de un brazo a Sarah.

— ¿Cómo que una película X? — preguntó con desconfianza. A pesar de tener tan solo quince años no era una muchacha ingenua. La propuesta de su amiga le sonaba a participar en la realización de una película porno. Expresó en alto su sospecha —. ¿No querrás decir que vamos a actuar como actrices porno?

— ¿Tenemos otra opción? — le confirmó lo que temía con aquella pregunta.

Miryam se pasó una mano por los cabellos, revolviéndolos. Tenía una larga melena que solía recoger con un coletero, pero con las prisas por escapar se olvidó, saliendo de casa con la ropa del día anterior, con los cabellos sueltos y despeinados, el rimel descorrido por sus mejillas, y la mochila colgando de su hombro derecho.

— Sí, joder. Tenemos otras opciones. Podríamos trabajar como camareras, o en supermercado o…

— Recuerda que solo tenemos diecisiete años — la interrumpió Sarah —. ¿Quién nos va a contratar? Somos menores de edad.

Miryam soltó una maldición en alto. Una mujer que pasó cerca de ella corriendo con su perro se apartó de un salto, asustada de la joven que vestía completamente de negro y tenía una expresión feroz en el rostro. Parecía que iba a asesinar a alguien. Y en verdad, era así como se sentía la joven, con ganas de acabar con los desgraciados que la colocaron en aquella situación.

Cuando por fin había conseguido tener una familia estable, tenía que huir, dejarlos atrás.

— ¿Pero te estás escuchando? — no podía creer que su amiga estuviese dispuesta a acostarse con un extraño mientras permitían que les grabasen — ¿Estás dispuesta a acostarte con un hombre por dinero?

Sarah cerró los puños con fuerza, hasta que los nudillos se pusieron blancos.

— No, no quiero acostarme por dinero. Yo…— titubeó—. Sería mi primera vez y…

— ¡También la mía! — contestó con angustia Miryam —. No quiero recordar que mi primera vez fue forzada. Me sentiré sucia el resto de mi vida.

Sarah golpeó una lata que había en el suelo.

— Tú lo has dicho. El resto de tu vida. Si no hacemos esto, estoy segura que esos bastardos nos encontrarán y nos matarán como hicieron con aquellas mujeres — Miryam la miró con los ojos llorosos —. Miryam debemos irnos mañana si no nos encontrarán. Hacer esa película es nuestra única opción. Nos pagarán en metálico. Será entrar, rodar y largarnos.

Miryam se apartó.

— ¿Cómo lo puedes saber? Y si nos retienen por la fuerza.

Sarah negó con la cabeza.

— No, imposible. Son una producción sería que están dispuestos a realizar una grabación casera donde darán a conocer a actrices y actores nuevos. Mi amigo se enteró de esta noticia porque es socio de la página Web de esta compañía de producción. Él quería estar presente en el casting, pero no permiten que nadie más que los actores y los cámaras estén en el lugar mientras graban.
Miryam contestó después de unos segundos de tenso silencio, roto tan solo por los gritos y las risas de las personas que paseaban a aquellas horas por Hyde Park.

— ¿Y cómo conseguiremos entrar? Recuerda… tenemos solo diecisiete años. Aunque nos quede tan solo unos días para cumplir los dieciocho, por el momento somos menores de edad.

Sarah sonrió. Metió la mano en uno de los bolsillos de su chaqueta y sacó dos pequeños
pasaportes. Le tendió uno a Miryam que lo tomó recelosa.

— ¿Y esto? — preguntó Miryam, abriendo el pasaporte, agrandando los ojos al ver que aparecía su nombre y una ficticia dirección. Leyó los datos personales en alto, chillando sorprendida al leer que según aquel documento tenía diecinueve años.

— Son nuestros pasaportes.

Miryam hizo un gesto de burla.

— Hasta ahí llego, Sarah. Eso lo pude deducir yo misma. Lo que quiero saber es que si tenemos estos documentos, porque no trabajamos de camareras. Ahora sí nos podrán contratar.

— Y esperar un mes para poder cobrar. Haciendo esa película ganaremos el doble y en una sola noche.

Miryam supo que no tenía opción. Se rindió. Acompañaría a Sarah a hacer la película, y mañana se largarían de la ciudad.

— ¿Dónde se rodará la película?

Sarah le pasó un brazo por encima del hombro, acercando su cara, hasta besarle la mejilla.

— Pase lo que pase esta noche, siempre estaremos juntas. Sobreviviremos.

“Pero a que precio” pensó Miryam siguiendo a Sarah, con el corazón angustiado y el cuerpo tenso. Aquella noche, perdería la virginidad a manos de unos desconocidos mientras la grababan, dejando para la posteridad su humillación.

Comentarios

  1. Me encantóóóó, y seguro me tienes leyendo cada vez que subas, ejejej

    Aunque me leí antes el capi 1 que el prologo, jajaja

    Despistá, pa variar y no perder la costumbre, jijiji

    Besotes wapa.

    ResponderEliminar
  2. jajajajaja no pasa nada, gracias por postear guapa!!! un besito ^^

    ResponderEliminar

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PRÓLOGO

Vancouver, primavera 2005
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Duas horas depois…

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