jueves, 15 de abril de 2010

mini relato Buscando la redención

Este relato participará en el taller, este es el antes, luego colgaré el después como ejemplo

Gracias a todas chicas por participar!!!!





Quería dormir para siempre.

Era lo único que verdaderamente deseaba Jaques Byre.

Estaba cansado de la noche, de vagar como un animal en busca de comida. De tener que elegir entre los vagabundos que dormían en las calles cual de ellos iba a ser su próxima víctima. La sangre, que en antaño le llenó de fuerzas y energía, ahora solo le recordaba el monstruo en que se había convertido.

De repente cayó de rodillas, golpeándose con el empedrado suelo del cementerio. Borbotó sangre que escupió en el suelo. Estaba herido. Uno de los humanos que le perseguían le había alcanzado en el costado con una flecha. No era una herida de gravedad pero la pérdida de sangre le había debilitado.

Jaques levantó la cabeza y miró hacia atrás. Las voces de los humanos que le perseguían tras encontrarle succionando la vida de una mujer que entregaba su cuerpo por dos chelines, estaban cada vez más cerca. Era cuestión de minutos que entraran en aquel sagrado y silencioso lugar.
Jaques se miró las manos. Estaban cubiertas de sangre. Una sangre de una mujer que condenó a muerte.

Soltó una carcajada carente de alegría. Era un monstruo, un vampiro que conoció la dicha ante la burla de la muerte y la fuerza sobrehumana pero que en la entrada del nuevo siglo, tras ver fallecer uno a uno a sus familiares, descubrió que la eternidad no era más que una maldición que pesaba demasiado sobre sus hombros.

Intentó levantarse, pero resbaló y quedó apoyado contra un mausoleo. Alzó la mirada y quedó sin palabras al encontrarse con la hermosa talla en piedra de un ángel. El blanquecino mármol de la estatua estaba ennegrecido por el paso del tiempo, sin embargo no le restó belleza al silencioso y perpetuo ángel que sentado en la fría piedra de la tumba miraba con ojos nostálgicos y benevolentes velaba por el eterno descanso del mortal que allí yacía.

Jaques sintió envidia. Él nunca conocería el cielo. Su alma estaba podrida.

Cerró los ojos y se apoyó contra la pared de aquella tumba. Pudo oír con claridad cómo los humanos entraban en el camposanto, siguiéndole el rastro de su sangre con los sabuesos que entrenaron para la caza.

Su final estaba cerca. Estaba cansado de una vida que sólo le deparaba oscuridad y soledad. No quería luchar por seguir existiendo como un ser obligado a beber sangre y a sesgar la vida de inocentes.

Jaques abrió los ojos al escuchar apenas a unos metros de distancia el grito colérico de uno de sus perseguidores al haberle localizado.

Antes de rendirse al que sería su último camino por recorrer, Jaques miró a su alrededor. Los cipreses se movían lentamente danzando el compás del viento de la mañana. Las nubes que cubrían el plomizo cielo se habían alejado, permitiendo el paso de los débiles rayos del sol.

Jaques posó sus ojos sobre el ángel y sonrió, mientras los rayos del sol impactaban su cuerpo.

Los humanos detuvieron sus gritos al presenciar cómo el temido vampiro que mató a varias mujeres de la calle, abrazaba con sus últimas fuerzas la siempre eterna escultura de un ángel.

3 comentarios:

  1. Gua!!! *.*

    Que lindo... En una historia muy tierna... Me encantó!

    Tu narrativa es muy fluida, amé la manera en la que él describe su estado y se imagina a si mismo como un monstruo... Esta genial (l)

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  2. Leñeee,este es el antes??Pues como sera el despues.....

    No soy escritora,ni traductora y ni menos profesora de Lengua....pero si esto esta mal,como sera realmente lo q esta verdaderamente mal.

    Porfavor no cmabies la historia,en pocas palabras le diste sentimiento a ese pequeño relato....lo imagine,lo vi a ese ser de la noche abrazando por ultima vez a un angel.

    Un besito

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  3. me gustó mucho, casi parece el inicio de un libro, me gustó este relato corto

    un beso

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