jueves, 25 de agosto de 2016

La, la, li... la, lo relato de terror: segunda parte


¡Buenas tardes a todas!

Hace tiempo que no publico nada, por eso he escrito la segunda parte de la serie LA, LA, LI... LA, LO, las aventuras de Julie, una niña muy especial.

Aviso que son relatos duros, de terror psicológico. Me gusta cambiar de géneros mientras escribo novela romántica. 

Antes tenéis que leer la primera parte de esta serie, os dejo el link.



Para leer la primera parte: AQUÍ





SEGUNDA PARTE

LA, LA, LI... LA, LO

familia








La, la, li… la, lo… —canturreaba Julie mientras se columpiaba en el parque. A su lado su inseparable osito envejecido con los años.
—¡Oh! Ese osito tan sucio, ¿es tuyo?
Julie detuvo el columpio y se giró encontrando al dueño de la pregunta, un niño de unos ocho años que miraba con asco al peluche.
—Sí, es mío —respondió ella, soltando las cadenas del columpio y cogiendo al osito entre sus manos levantándolo para que el otro lo viera mejor.
—Puaj, ¡qué asco! ¡Hasta huele mal! Eres una guarra y una cerda, deberías tirar ese oso a la basura.
Julie apretó su viejo amigo con sus manos, apoyándolo en su pecho, abrazándolo. Le dolía las palabras del niño. ¡Su osito no olía mal!
—No, no lo voy a tirar, es lo único que tengo. Me acompaña desde siempre.
El niño se rio en su cara, provocando que sintiera vergüenza al ser el centro de atención de los que estaban en el parque.
—¡Qué guarra, qué guarra! Eres una cerda… —cantó el crío señalándola con el dedo.
Julie negó con la cabeza, sin dejar de abrazar el osito de peluche.
—No, no lo soy.
—Sí, sí que lo eres.
—No lo soy.
Antes de que el niño siguiera metiéndose con ella, burlándose y riéndose en su cara, ridiculizándola ante el resto de niños y niñas que jugaban esa tarde de verano en el parque, una señora lo llamó para que se acercara hasta ella.
Cuando Julie se quedó sola rompió a llorar enterrando su cara en su peluche, cerrando los ojos con fuerza y recordando sucesos de su pasado que mantenía enterrado en lo profundo de su corazón.
Le dolía las burlas por ser diferente, le dolía que la señalaran y se rieran de ella, o la insultaran o la golpearan…
«Pequeña, ¿por qué lloras?».
Julie alzó la cabeza y se encontró con el rostro compasivo de su padre inmortal, La Muerte.
—Ese niño me ha insultado y…
«Has recordado cuando estabas viva».
Acabó la frase La Muerte, acariciándole la cabeza a su pequeña pupila, a la niña que acogió hace siglos al ser incapaz de conducirla a las puertas de la siguiente vida.
Aquella pequeña era la única luz que tenía en su oscura existencia.
La niña asintió y se limpió los ojos con una mano.
«No llores más mi niña, que las palabras de ese mortal no te afecten. Los humanos poseen oscuridad en sus corazones y la muestran ante quienes creen que son débiles. Ocultan sus propios miedos, atacando. Vamos, Julie. Ven a casa conmigo».
Le tendió la mano a la pequeña, quien se la agarró sin temor, mirándole con amor y adoración.
«Recuerda que todos los mortales al final se encontrarán cara a cara con sus temores. Nadie escapa de mi visita y la de mis emisarios, y cuando abandonan el cascarón que es el cuerpo humano les golpean todo lo bueno y todo lo malo que han realizado a lo largo de sus vidas. Ese niño en menos de media hora se enfrentará a las burlas y al dolor que causa a otros pequeños».
—¿Va a morir? —preguntó Julie mirando hacia donde el muchacho discutía con quien debía ser su madre, quien no dejaba de gritarle sin despegar la mirada del móvil.
«Sí, su destino está marcado desde su nacimiento. Y fíjate bien, le rodean varios familiares que lo acompañarán en su viaje hacia la otra vida».
Era cierto. Muy cerca del niño había dos señoras que debían ser sus abuelas y que no se despegaban de su lado. La verdad es que no lo había tomado como algo anormal, porque todos tienen cerca a algún fantasma que los acompaña, que les hablan aunque no puedan escucharles.
—¿Y qué le va a suceder?
«Un accidente. Vamos, pequeña, acompáñame a casa. Descansa conmigo de tu viaje por el mundo».
Julie le abrazó, enterrando la cara en su oscura capa negra, disfrutando del dulce aroma que desprendía.
A rosas. Como si estuviera acostada en un jardín con decenas de rosales en flor.
—¿Y no tienes que recogerlo tú?
«No, esta vez se encargará uno de mis emisarios.



Nadie fue testigo de cómo La Muerte acogía a su hija en brazos y los transportaba a ambos a un mundo en el que el tiempo no existía y solo moraban los elegidos para ser los acompañantes de las almas de los mortales cuando sus vidas se cortaban abruptamente.


«A un angelito vi a través de una ventana…
Me miró a los ojos y entonces lo decidí…
Sería mi hija, alma de mi alma, guardiana de mi soledad…
A un angelito vi…
Y en mi familia lo convertí…».
Julie cerró los ojos arropada por la grave voz de su padre, quien la mecía en sus brazos en el dormitorio principal de la mansión. A su lado podía descansar, a su lado era feliz, a su lado estaba segura y nada malo le iba a suceder.
A su lado había encontrado lo que muchos mortales llamaban paraíso.



Mientras en el parque…



—¿Por qué me llamaste, mamá? No ves que me lo estaba pasando bien.
Alicia observó de reojo a su hijo mientras atendía a los chismes que escribían sus amigas en el grupo de WhatsApp. ¡Qué fuerte que Ana se había liado con el profesor de Zumba a espaldas del marido!
—Porque estabas haciendo mucho ruido y eso es molesto —acabó respondiendo a su hijo.
Estaba cansada de tener que estar parada en un banco del parque, al sol, cuando podría estar en la playa tumbada en la arena o en la piscina, o mejor aún, durmiendo la siesta como hacía tiempo que no lo hacía.
Pero en verano no tenía la misma libertad que en invierno. De verdad que ya estaba deseando que comenzara la escuela para poder disponer de tiempo para sí misma y no salir solo porque le tocaba acompañar a su hijo.



«—No ves que el niño no puede estar todo el día en casa sin hacer nada. ¡Qué salga, que tome el aire fresco! —recordó las palabras de su marido.
—Pues sácalo tú, a mí también me gustaría tener una tarde libre para poder dormir la siesta en el sofá como haces todos los días.
—Pero yo trabajo, y tú estás todo el día en casa. Es lo mínimo que puedes hacer, sacarlo al parque para que se despeje un poco.
—¡No es justo! —protestó varias veces mientras escuchaba como su hijo gritaba desde la entrada del piso que se diera prisa que quería ir ya al parque.
—Pues trabaja tú y yo me quedo todo el día rascándome el culo en casa. A ver si te parece justo o no —le echó en cara su marido sin moverse de donde estaba, tirado en el sofá con uno de esos documentales de animales que nadie veía pero que lo tenían puesto como ruido de fondo.»



—¡Mamá! ¿Me escuchas?
La voz de su hijo la devolvió a la realidad. Levantó la mirada de la tintineante pantalla del móvil y le gritó.
—Sí, coño, te escucho y medio parque también. Haz menos ruido, joder. Estoy cansada y si estoy aquí tirada en este banco es por tu culpa, ve a jugar y si vuelves a hacer ruido o a portarte mal te llevo a casa corriendo y te quedas castigado sin videojuegos una semana. ¿Me has entendido?
—Sí.
—No te he oído bien.
—Qué sí, que te entendí —gritó el niño antes de alejarse hacia los columpios, ignorando los chillidos de su madre recriminándole lo maleducado que era y como cada día se parecía más a su padre.



Alicia revisó la hora una vez más. Las siete. Cuando llegara a y media lo llevaría a casa. Que lo aguantara el padre un poco que ella trabajaba todos los días del año y también merecía vacaciones.
—Mira mamá, mira lo que hago.
—Muy bien, Adrián, muy bien —gritó a su vez, sin llegar a mirar realmente lo que estaba haciendo su hijo. Era agotador que estuviera todo el día exigiéndole atención, que gastara cada minuto de su día en él, que mirara todo lo que hacía, que lo elogiara hasta cuando dibujaba mal cuatro rallas y decía que era un coche de carreras…
Estaba cansada de su monótona vida.
—Mira mamá lo que…
Gritos de mujeres y de niños.
Alicia levantó la mirada del móvil y cuando vio lo que vio, sintió que el mundo se abría a sus pies y la engullía.
Dejó caer el móvil al suelo. Dejó olvidado el bolso en el banco. Dejó olvidado todo el cansancio, el dolor por un matrimonio que cada día iba a peor, dejó atrás el sentimiento de que estaba perdiendo los mejores años de su vida…
Y corrió hacia su pequeño, hacia su hijo… quien yacía en el suelo boca arriba en un gran charco de sangre.
Corrió hasta quedar arrodillada al lado de él.
Gritó.
Quiso morirse ahí mismo.
Su pequeño permanecía muy quieto, con la mirada fija y apagada, con… la cabeza abierta… y tanta sangre.
Había tanta sangre.
«No ves que me agotas. Cállate un poco. Vete a tu cuarto y deja de incordiar. No te metas en las conversaciones de los mayores. Agotas de verdad. Eres agotador. ¿Eres tonto o te lo haces? Eres…»



Gritó. Lloró. Abrazó el cuerpo sin vida de su hija mientras llegaba la ambulancia hasta donde se encontraban.
Todo lo demás quedó olvidado. Desde ese día el sentimiento de culpa la acompañaría siempre.

«Mira mamá lo que hago». 




martes, 2 de agosto de 2016

Nuevas reseñas y lectura de grupo



Buenos días a todas!!!

Espero que estéis pasando un buen verano. Hace tiempo que no actualizo el blog así que me toca poneros un poco al día con todo lo que ha sucedido...

¡Comencemos!


En este último mes he tenido 4 reseñas nuevas y una entrevista, además de que los miembros de mi grupo en Facebook van subiendo poco a poco (no me gusta añadir a nadie, animo a que se unan al grupo si quieren)



RESEÑA DE ERES MÍO en el blog de Naya 


Esta reseña me gustó mucho, pues pese a que a Naya no le gustó la novela expuso los puntos fuertes y los que cojean de la lectura. 

Cuando escribes una novela has de tener claro que no vas a gustar a todo el mundo, que tendrás novelas mejores que otras por tanto hay que aceptar todas las críticas -constructivas y respetuosas- que os comenten tanto las lectoras como las blogueras.

Me gusta cuando me indican qué no les gustó porque si puedo pulir ese pequeño detalle en las siguientes novelas lo haré, así voy aprendiendo poco a poco. Porque siempre habrá detalles que mejorar, que pulir.

Link de la reseña: AQUÍ






RESEÑA DE SEDIENTO DE AMOR en el blog de Naya:


Tengo que agradecer a Naya la oportunidad de ver reseñadas varias de mis novelas, que ya llevan un tiempo publicadas pero que espero sorprendan a las lectoras o que animen a las nuevas lectoras a darles una oportunidad.

La labor de los blogs es esencial para las autoras y desde mi pequeño rincón bloguero quiero agradecerle a Naya todo lo que ha hecho por mi.

¡Gracias chulísima!


Link de la reseña: AQUÍ

Me alegro mucho que te gustara <3 nbsp="" p="">







RESEÑA DE EL LÍMITE DEL DESEO en el blog de Naya:



Sí, de nuevo Naya se animó a leer la apasionante y extraña relación de Uziel con su ángel de la guarda. Una de las novelas a las que más cariño le tengo y que tantos buenos comentarios ha recibido.

Gracias por leerlo, chulísima.

Actualmente en mi grupo hay una lectura de esta novela ;)

Link de la novela: AQUÍ












LECTURA DE GRUPO DE EL LÍMITE DEL DESEO:



Antes de mostraros la otra reseña que me queda pendiente, os animo a participar en la lectura de grupo de la historia de Uziel. Es una lectura especial en la que las participantes optarán a un premio si siguen las bases:

1. Leer la novela.
2. Participar en la lectura en el grupo.
3. Comentar la novela en Amazon.


Link del grupo: AQUÍ






RESEÑA DE EL ANHELO DE SETH en el blog de AdictaBooks:



Nueva reseña de una novela cortita y divertida de una momia cachonda.

Muchas gracias a Adicta Books por animarse a leer esta novela y por reseñarla.

¡Gracias!

Link de la reseña: AQUÍ














Como ya hice el mes pasado, este mes en mi grupo tenemos una nueva Miss lectora de julio, y es...

ARACELI ROMERO


¡Enhorabuena guapísima!







Y para acabar con las novedades que tenía acumuladas... os dejo la entrevista que me hizo Naya en su blog, una entrevista sincera que me gustó muchísimo y me lo pasé pipa respondiendo sus preguntas.



Link de la entrevista: AQUÍ


















¡¡¡Espero que paséis un buen martes!!!


martes, 12 de julio de 2016

Nuevos sorteos



Buenos días a todas!!!

Espero que estéis pasando un buen martes. Hoy actualizó corriendo el blog que apenas tengo tiempo para conectarme. Quiero informaros de dos sorteos activos en dos blogs amigos en los que participo con dos novelas mías en cada sorteo.

En el blog de ALEA JACTA EST; podréis ganar un ejemplar en papel de El guerrero de mi destino (sorteo nacional) y en ebook la novela Sediento de amor (sorteo internacional)

Os dejo el link para que os animéis a participar, solo os queda de plazo hasta el 15 de julio, y hay un listado inmenso de novelas tanto en papel como en ebook de varias editoriales y autoras diferentes. 







Y en el blog de Naya, La obsesión de Naya podréis ganar El límite del deseo y El anhelo de Seth en ebook, además de otras muchas novelas en ebooks de diferentes autoras y editoriales, este sorteo estará activo hasta el 1 de septiembre:








Bueno, no más por hoy, espero que os animéis a participar, hay novelas muy buenas y aún estáis a tiempo para poder optar a ellas. 


Feliz martes a todas!!!